Alergia leche vaca

APLV: Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca en niños — síntomas, diagnóstico y cómo abordarla desde la nutrición

La Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca (APLV) es la alergia alimentaria más frecuente en lactantes y niños pequeños. En Chile, un estudio realizado en el Hospital Padre Hurtado por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) encontró una incidencia del 4,9% en recién nacidos, cifra similar a la reportada en estudios internacionales. Esto significa que, solo en Santiago, podrían presentarse más de 5.000 casos nuevos al año.

La APLV puede generar síntomas digestivos, respiratorios y cutáneos, y aunque suele resolverse con el tiempo, requiere un diagnóstico y manejo profesional para evitar complicaciones nutricionales.

¿Qué es la APLV?

La APLV es una reacción adversa del sistema inmune frente a una o más proteínas presentes en la leche de vaca. Puede ser:

  • Mediada por IgE (reacción inmediata)
  • No mediada por IgE (reacción tardía)
  • Mixta

La Guía Clínica APLV del MINSAL (2021) establece criterios diagnósticos y de manejo estandarizados para el sistema de salud chileno.

Síntomas más frecuentes

Los síntomas pueden aparecer minutos, horas o días después de consumir leche o derivados.

Síntomas digestivos

  • Vómitos o regurgitación persistente
  • Diarrea o estreñimiento
  • Sangre en las deposiciones
  • Cólico intenso y prolongado

Síntomas cutáneos

  • Dermatitis atópica
  • Urticaria
  • Eccema persistente

Síntomas respiratorios

  • Congestión nasal
  • Tos crónica
  • Sibilancias

Síntomas severos

  • Anafilaxia (menos frecuente, pero potencialmente grave)

¿Cómo se diagnostica la APLV?

Según la Guía Clínica del MINSAL, el diagnóstico se basa en:

  1. Historia clínica detallada
  2. Dieta de eliminación de la proteína de leche de vaca por 2–4 semanas
  3. Prueba de provocación controlada (cuando corresponde)
  4. Exámenes complementarios en casos específicos (IgE específica, prick test)

El diagnóstico debe ser realizado por un profesional capacitado, idealmente un pediatra o gastroenterólogo infantil.

Tratamiento de la APLV

El tratamiento principal es la eliminación total de la proteína de leche de vaca de la dieta del lactante.

Si el bebé recibe lactancia materna

  • La madre debe eliminar la proteína de leche de vaca de su dieta.
  • Se mantiene la lactancia materna, ya que es el mejor alimento.

Si el bebé recibe fórmula

Según la evidencia chilena:

  • Fórmula extensamente hidrolizada (FEH): primera elección.
  • Fórmula aminoacídica (FAA): para casos severos o no respondedores.
  • Fórmulas vegetales: NO recomendadas sin supervisión profesional.

¿La APLV se supera?

Sí. La mayoría de los niños desarrolla tolerancia entre los 12 meses y los 3 años, aunque algunos casos pueden persistir más tiempo. El seguimiento profesional es clave para evitar restricciones innecesarias.

El rol del Nutricionista en la APLV

Un nutricionista puede:

  • Evaluar el estado nutricional del niño
  • Asegurar un aporte adecuado de calcio, vitamina D y proteínas
  • Diseñar un plan alimentario seguro y equilibrado
  • Acompañar a la madre en la dieta de exclusión
  • Supervisar la reintroducción de alimentos cuando corresponda
  • Prevenir deficiencias nutricionales
  • Educar a la familia sobre lectura de etiquetas y alimentos permitidos

El acompañamiento profesional evita errores comunes como restricciones excesivas o uso de fórmulas inadecuadas.

Conclusión: la APLV es manejable con diagnóstico y apoyo profesional

La APLV puede generar preocupación en las familias, pero con un diagnóstico adecuado y un plan nutricional bien guiado, es completamente manejable. La mayoría de los niños supera esta alergia y puede llevar una vida normal.

Si sospechas que tu hijo podría tener APLV o presenta síntomas compatibles, te invitamos a agendar una evaluación con nuestro equipo de nutrición pediátrica.

Te acompañaremos paso a paso para garantizar una alimentación segura, nutritiva y adecuada para su crecimiento.

Tu tranquilidad y la salud de tu hijo comienzan con una buena evaluación.

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